mujer.
Era doña Teresa, la madre de Mariana, a quien supuestamente habían enviado con unos familiares hacía tres meses.
Y estaba encerrada con un cerrojo que solamente podía abrirse desde afuera.
PARTE 2
Ernesto permaneció inmóvil frente a la cama.
Doña Teresa había sufrido un derrame cerebral meses atrás. Daniel le había contado que estaba recibiendo tratamiento fuera de Guadalajara, pero jamás mencionó que su suegra estuviera viviendo bajo su propio techo.
La habitación estaba limpia. Había ropa doblada, pañales para adulto, medicamentos y un horario escrito a mano.
Sin