desagradable todo esto.
—Siéntate.
—Daniela está exagerando. Necesitaba un descanso.
Deslicé la carta sobre la mesa.
—¿Firmaste esto?
La sonrisa desapareció.
—Claro que no.
—¿Lo cargaste al sistema?
—No recuerdo.
—El sistema sí.
Beatriz se quedó inmóvil.
—Utilizaron tus credenciales a las 4:47.
—Alguien pudo usarlas.
—La cámara te muestra entrando sola en la sala de juntas a las 4:41 y saliendo a las 4:52.
Silencio.
—Beatriz, ¿quién puso mi firma?
Por primera vez perdió la seguridad.
—Sebastián dijo que tú estabas de acuerdo.
Aquello me sorprendió.