PARTE 2: LA GRABACIÓN SECRETA

que el corazón me golpeaba violentamente.

—¿Cuánto valen?

La abogada dudó.

—La valoración preliminar supera los ochenta millones de dólares.

El silencio fue absoluto.

Durante tres años había vivido como la esposa de un hombre que me hacía sentir insignificante.

Y ahora descubría que mi padre me había dejado un patrimonio del que apenas conocía la existencia.

Pero aquello no me produjo alegría.

Solo pensé en mis hijos.

Ninguna fortuna podría devolvermelos.

Entonces Nathan tomó mi mano.

—Clara, todavía hay algo que no sabes.

Lo miré.

Su expresión era profundamente