Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

volvió más baja.

—No tenía energía para convencer a un hombre adulto de que sus hijas eran suyas.

Santiago no respondió.

Su abogado habló.

—Señora Serrano, independientemente del pasado, si las pruebas confirman…

Mariana lo interrumpió.

—Cuando confirmen, hablaremos de un plan gradual de vinculación.

Santiago corrigió inmediatamente:

—No quiero custodia inmediata.

Lo miré.

—¿No?

—No voy a arrancarlas de su vida.

—Bien.

—Pero quiero conocerlas.

Eso lo dijo sin dudar.

—Y quiero asumir responsabilidad económica.

Negué.

—No necesito dinero.

—No pregunté si necesitas.

—Santiago.

—Son mis hijas.

—Todavía no