Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

Santiago se quedó callado.

—No lo haré.

Eso fue importante.

—Fui yo.

—Sí.

—No porque estuviera enfermo.

—No porque mi madre…

Respiró.

—Porque elegí creer la explicación que protegía mejor mi orgullo.

Esa frase me sorprendió.

—¿Tu orgullo?

—Si eras infiel, yo no tenía que aceptar que mi cuerpo sí podía haber hecho algo que yo creía imposible.

—No entiendo.

—Me avergonzaba el diagnóstico.

Ah.

—Nunca me lo dijiste.

—Lo sé.

—Sabía que te habías hecho estudios, pero no cuánto te afectó.

—No quería que pensaras que era menos hombre.