3 noches después, Carmen bajó a la cocina porque no podía dormir. Antes de encender la luz oyó voces en la terraza.
Lucía hablaba con Álvaro.
—Mi padre puede traer las cosas el viernes. Si tu madre se va unos días, lo hacemos todo de golpe.
—No sé —murmuró Álvaro—. Como vuelva antes…
—No va a volver antes. Y cuando regrese ya estaremos todos instalados. Con las cerraduras cambiadas será más difícil que monte una escena.
Carmen sintió que se le helaban las manos.
Álvaro guardó silencio unos segundos.
Luego