con Emily.
—Pensé que todo esto sería una forma de castigarme.
—¿Qué cosa?
—Lo de Lucas. La boda. Tu nueva vida.
Negué despacio.
—Ethan, hace mucho que dejé de hacer cosas pensando en ti.
Aquellas palabras lo dejaron inmóvil.
—Lily… ¿eres feliz?
Miré a Lucas.
Al sentir mi mirada, levantó la cabeza y me sonrió.
Detrás de él estaban nuestros campos, los cerdos que acabábamos de criar, las herramientas nuevas y la casa que había conseguido conservar.
Recordé a la muchacha huérfana que soportaba humillaciones porque creía que no tenía