frase se quedó conmigo. Era una manera sencilla de explicar lo que yo había tardado tantos años en entender: una oportunidad tiene valor por lo que permite construir, no por la persona a la que puedes impresionar con ella.
Mientras tanto, me nombraron responsable de una unidad de análisis y respuesta en ciberseguridad. Empecé a dirigir a profesionales que discutían conmigo sin miedo, que reconocían sus errores y que celebraban los logros ajenos. No era una familia perfecta, porque ninguna relación humana lo es, pero allí nadie necesitaba que otra