EL AMOR QUE NO NECESITABA SACRIFICIOS

días ya estaba haciendo ejercicio con ella.

Valeria se burló de mí durante una semana.

Y yo lo permití.

Porque verla reír era uno de mis placeres favoritos.

Poco a poco el departamento comenzó a cambiar.

Sus libros aparecieron junto a los míos.

Sus plantas ocuparon parte del balcón.

Ver más
Comida perros
PERRO
hotel
En el refrigerador colocamos fotografías de nuestros viajes y una copia del certificado que había recibido en Querétaro.

También enmarcamos nuestra fotografía de la universidad.

La misma en la que Valeria señalaba mis errores de